La dieta mediterránea reduce el riesgo de complicaciones cardiovasculares, cáncer y diabetes

Dra. Nicola M. Parry, DVM

Conflictos de interés

26 de julio de 2016

Los hallazgos de un nuevo análisis señalan que la observancia de una dieta mediterránea sin restricción de la ingesta de lípidos puede reducir la frecuencia de complicaciones cardiovasculares (CV), cáncer y diabetes de tipo 2.

"Nuestra principal conclusión es que existe escasa evidencia derivada de estudios aleatorizados que indica que una dieta mediterránea sin restricción en la ingesta de lípidos puede asociarse a una menor incidencia de complicaciones cardiovasculares, todo los tipos de cáncer, cáncer de mama y diabetes mellitus de tipo 2, pero no afecta a la mortalidad por todas las causas", señalan la Dra. Hanna E. Bloomfield, maestra en salud pública, del Centro Médico Veterans Affairs de Minneapolis, en Minnesota, y sus colaboradores.

Lo resultados del análisis sistemático y metanálisis fueron publicados en versión electrónica el 18 de julio en Annals of Internal Medicine.

Pese a los avances en el diagnóstico y el tratamiento, enfermedades crónicas, como las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la diabetes, siguen siendo una de las principales causa de morbilidad y mortalidad en Estados Unidos. De acuerdo con la Dra. Bloomfield y sus colaboradores, las muertes globales debidas a enfermedades cardiovasculares y la prevalencia de diabetes han aumentado más del 40% en las últimas dos décadas.

"Las dietas occidentales típicas, que tienen alto contenido de lípidos saturados, azúcar y granos refinados, tienen una relación causal con la aparición de enfermedades cardiovasculares, diabetes de tipo 2 y algunos tipos de cáncer, entre ellos cáncer de mama y colorrectal", señalan los autores.

La dieta mediterránea es un tipo de alimentación rica en frutas y verduras con alto contenido de lípidos monoinsaturados (30% a 40% de la ingesta diaria total de calorías) ― sobre todo, aceite de oliva ― así como legumbres y pescado, con una ingesta baja a moderada de productos lácteos y cárnicos. Algunos estudios han demostrado su beneficio en mejorar diversos desenlaces clínicos, entre ellos, una reducción de la mortalidad total.

La Dra. Bloomfield y sus colaboradores llevaron a cabo su estudio para evaluar los beneficios de una dieta de tipo mediterráneo sobre la salud y para determinar si los estadounidenses tienen probabilidades de apegarse a tal dieta.

"Las dietas saludables pueden contener muchos lípidos"

Los autores realizaron búsquedas en diversas bases de datos electrónicas para identificar estudios a incluir. Incluyeron estudios controlados en los que participaron 100 o más personas a las cuales se les hicieron seguimiento durante un mínimo de 1 año para determinar mortalidad, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, diabetes y resultados en cuanto al cumplimiento. Así mismo, incluyeron estudios de cohortes cuyos participantes fueron objeto de seguimiento para determinar los resultados en cuanto al cáncer.

Definieron una dieta mediterránea como aquella sin restricción en la ingesta total de lípidos y que incluía dos o más de siete componentes: alto cociente de lípidos monoinsaturados a saturados, considerable ingesta de frutas y verduras, gran consumo de legumbres, alta ingesta de granos y cereales, ingesta moderada de vino tinto, consumo moderado de productos lácteos y escaso consumo de carne y productos cárnicos, pero con alto consumo de pescado.

Un total de 90 artículos que representan 56 estudios singulares cumplieron sus criterios de inclusión, aunque tres de estos estudios se vincularon a un posible fraude de investigación y en última instancia no se incluyeron en el análisis.

De acuerdo con los autores, los datos de un extenso estudio de prevención primaria demostraron que, en comparación con los individuos que siguieron una dieta de control, los participantes que siguieron una dieta de tipo mediterráneo tuvieron menos frecuencia de complicaciones cardiovasculares importantes (infarto de miocardio, accidente cerebrovascular o muerte por causas cardiovasculares; hazard ratio [HR]: 0,71; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,56 - 0,90), cáncer de mama (HR: 0,43; IC del 95%: 0,21-0,88) y diabetes (HR: 0,70; IC del 95%: 0,54 – 0,92).

Los investigadores también llevaron a cabo análisis combinados de estudios de cohortes de prevención primaria que informaron desenlaces de cáncer y que compararon grupos con cumplimiento máximo y mínimo de una dieta mediterránea.

Estos resultados demostraron que, en comparación con los individuos con el menor cumplimiento, los que tuvieron más apego a una dieta mediterránea mostraron una reducción del 14% en la mortalidad por cáncer total (riesgo relativo [RR]: 0,86; IC: 0,82 – 0,91; 13 estudios), una reducción del 4% en la frecuencia de todos los tipos de cáncer (RR: 0,96; IC del 95%: 0,95 – 0,97; 3 estudios) y una reducción del 9% en la incidencia de cáncer colorrectal (RR: 0,91; IC del 95%: 0,84 – 0,98; nueve estudios). 

"Lo que observamos en nuestro estudio es que las dietas saludables pueden incluir muchos lípidos, sobre todo si son lípidos saludables; y en Estados Unidos al menos en los últimos 30 años se ha resaltado que es importante reducir los lípidos ― los lípidos de todo tipo ― los lípidos son lo malo", informa la Dra. Bloomfield en un video de Soundbites del American College of Physicians.

"Resulta que la epidemia de obesidad en este país probablemente se debe más a nuestro mayor consumo de granos refinados y azúcar añadido y no tanto a nuestro consumo de lípidos", añade.

Sin embargo, el estudio reveló evidencia incongruente, mínima o nula en relación con las otras variables, tales como mortalidad por todas las causas, hipertensión, función cognitiva, nefropatía, artritis reumatoide y calidad de vida. Además, ningún estudio cumplió los criterios de inclusión para las variables de cumplimiento de la dieta, señalan los autores.

"En la investigación futura se han de realizar estudios aleatorizados en poblaciones estadounidenses para evaluar el cumplimiento, la eficacia y el efecto sobre una gama más amplia de desenlaces clínicos; estudios de modelación para determinar si componentes específicos o combinaciones de componentes de la dieta mediterránea son más protectores que otros; y estudios aleatorizados para evaluar la eficacia relativa de la dieta mediterránea en comparación con otras dietas saludables, como la dieta DASH (Enfoques dietéticos para detener la hipertensión) o la dieta prudente", terminan diciendo.

El estudio fue respaldado por el Departamento de Veterans Affairs, la Veterans Health Administration, la Oficina de Investigación y Desarrollo, y la Iniciativa para la Investigación de la Mejora de la Calidad. Los autores han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....