Las fracturas incrementan al doble el riesgo de muerte en adultos mayores

Marcia Frellick

Conflictos de interés

7 de noviembre de 2015

En los adultos mayores que muestran una fractura proximal, aumenta significativamente el riesgo de muerte prematura, según confirma una nueva investigación.

De hecho, en una extensa muestra de mujeres y hombres mayores de la población, las tasas de mortalidad se incrementaron al doble después de una nueva fractura, informaron la Dra. Lyn March, PhD, del Kolling Institute of Bone and Joint Research en la Universidad de Sydney en Australia y sus colaboradores.

«Los profesionales de la salud han sabido por algún tiempo que una fractura de la cadera en una persona mayor incrementa el riesgo de muerte a 1-2 años después de la fractura, pero no sabíamos que otras fracturas podrían incrementar este riesgo», explicó la Dra. March en una declaración.

Los resultados del estudio se presentaran el 8 de noviembre en el congreso anual de 2015 de la American College of Rheumatology (ACR) en San Francisco.

La Dra. March y sus colaboradores utilizaron datos de un cuestionario inicial de 238.673 hombres y mujeres mayores de la población que participaron en el Estudio 45 and Up de 2006 a 2008, un estudio de cohortes prospectivas basado en la población en New South Wales, Australia.

Vincularon estos datos con la serie de datos del Servicio de Urgencias, la serie de datos de pacientes ingresados (que contiene todos los ingresos hospitalarios, procedimientos y diagnósticos en New South Wales) y registros de nacimientos, casamientos y muertes.

Al incorporarse en el estudio, la media de edad de la cohorte del estudio fue 63 años. A los participantes se les efectuó seguimiento durante un promedio de cada 5,7 años hasta el 31 de diciembre de 2013 o hasta que fallecieran.

Tabla Resultados durante el periodo de seguimiento

Variable

Hombres, n

Mujeres, n

Total, n

Fractura

9145

5682

14.827

Muerte

10.017

5604

15.621

En el caso de los hombres, ocurrieron 15,7 muertes por cada 100 años–persona durante el periodo de seguimiento. Sin embargo, en los que experimentaron una nueva fractura, estas se incrementaron al doble, ascendiendo a 33,0 muertes por cada 1000 años–persona.

En el caso de las mujeres hubo 7,9 muertes por cada 1000 años–persona durante el periodo de seguimiento el cual se incrementó a 19,0 muertes por cada 1000 años–personas para las que experimentaron una nueva fractura.

Nos sorprendió descubrir que casi todas las fracturas, aparte de las de los dedos de las manos y los pies en los ancianos se relacionaron con un incremento en el riesgo de muerte, dijo la Dra. Lyn March.

«Este es el estudio más extenso de su clase y el primero en revelar un incremento en el riesgo de muerte prematura para una amplia gama de fracturas de cadera, columna vertebral, hombro, muñeca y clavícula, después del ajuste con respecto a otros con posibles factores de riesgo para muerte, explicó la Dra. March. Continúa

Nos sorprendió descubrir que casi todas las fracturas además de las de los dedos de las manos y los pies en los ancianos se relacionaron con un incremento del riesgo de muerte, en comparación con hombres y mujeres de la misma edad que no habían sufrido una fractura», dijo.

La gravedad de la osteoporosis y las caídas suele ser subestimada por los pacientes, dijo la Dra. Kathryn Diemer, de la División de Enfermedades Óseas y Minerales de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en St Louis, Misuri. El preguntar a un paciente si ha sufrido caídas debe ser una pregunta estándar por parte de los médicos.

Es peor que un diagnóstico de cáncer.

Hablamos a los pacientes mayores sobre el incremento de riesgo de muerte después de una fractura de la cadera, dijo la Dra. Diemer. De hecho, en los pacientes mayores de 70 años, «el riesgo de morir al siguiente año es de casi 20% a 25%. Es peor que un diagnóstico de cáncer», dijo a Medscape Medical News.

Cuando los pacientes saben que las caídas pueden ocasionar o reducir la calidad de vida, el utilizar muletas o andadera o barandales para sostenerse se vuelve más agradable, dijo.

Población de pacientes más jóvenes

En este estudio es sorprendente que la edad promedio al alistamiento fuese 63 años, dijo la Dra. Diemer. «Consideramos esto en las personas de 70, 80 o 90 años, pero aquí estamos hablando de una población de pacientes más jóvenes».

Esto indica que a los pacientes más jóvenes también se les debe preguntar sobre caídas, ya que a menudo no lo dirán porque se sentirán avergonzados», dijo.

«Somos realmente eficientes para asegurarnos de que a todo mundo se le tome la presión arterial, se le verifique sus cifras de colesterol, se le efectué mamografías. Todas estas cosas son realmente importantes», dijo la Dra. Diemer a Medscape Medical News. Sin embargo también es muy fácil preguntar, «¿Se ha caído?».

Los médicos de atención primaria pueden ayudar a verificar la medicación, verificar las prescripciones de gafas y preguntar a los pacientes o a sus familiares sobre la colocación de tapetes o cables en sus domicilios, añadió.

La Dra. March y la Dra. Diemer han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

Congreso Anual 2015 del American College of Rheumatology (ACR): Resumen 3173. Presentado el 8 de noviembre de 2015.

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